Carlos Mora Vanegas
La Universidad saca a la luz todas las capacidades, incluida la incapacidad. Antón Pavlovich
Habrán países aun en el continente latinoamericano que nos concierne, en donde probablemente hay más integración de las universidades con las empresas, independientemente de su origen publicas o privadas. Vinculación que es determinante en la optimización de resultados que beneficien a todos los actores en ello incluido, especialmente al país, que requiere de un sistema productivo eficaz, que garantice dinamismo en sus mercados, abastecimiento, repercusiones económicas favorables.
Desafortunadamente, hay países, como el que nos concierne, Venezuela, que esta vinculación ha dejado mucho que decir, casi es nula, notándose como ambos sectores, empresas y universidades desperdician las oportunidades de crecimiento, de servicio, responsabilidad social y sobre todo de la gestión adecuada del capital humano, social
Las autoridades universitarias, especialmente las públicas, no han sabido administrar y aprovechar esta vinculación, cuando lo han tratado de realizar, su rol ha sido mas figurativo que proactivo, se firman convenios que se engavetan, jamás se les pone en marcha, conllevando todo ello ha resultado que les ha desfavorecido en vez de haber alcanzado logros que de ello se podían lograr.
Las universidades venezolanas tienen que ser más proactiva su vinculación de éstas con el sector empresarial, más ahora, que este último, afronta serios problemas de improductividad, no adaptación a los cambios, y saber enfrentar , resolver los problemas que se han generado de las acciones realizadas por el actual gobierno Socialista, que quiere llevar a cabo el presidente Hugo Chávez .
Hoy, las empresas deben contar con la colaboración de las universidades que deben aportarles los profesionales idóneos necesarios para generar los cambios que se han presentado, resolver los problemas improductivos, contar con gerentes, ingenieros, economistas, capaces de dar paso a acciones que le favorezcan en su desarrollo.
Se requiere de un nuevo perfil del profesional comprometido con este sector, que aporte los conocimientos necesarios que el escenario nacional e internacional demanda.
Las autoridades universitarias y las mismas empresas no pueden seguir desperdiciando su capital humano, social, se requiere más acercamiento y considerar que el éxito de la relación universidad-empresa radica en permitir reconocer que existe esta necesidad, en este sentido, por tanto, hace falta crear más espacios en donde tanto universidad como empresa capitalicen sus saberes y juntas puedan aprender y dialogar".
En la medida en que ambos sectores evalúen, reconozcan la importancia de esta vinculación, se minimizaran los problemas, se elaboraran programas, emprenderán acciones que le favorezca y dinamicen su participación como debe ser en pro del desarrollo del país.
Las Universidades nacionales deben recapitular sus funciones que el presente requiere, evaluar su compromiso, participación, responsabilidad social, comprometerse más con los sectores ofreciéndoles profesionales altamente capacitados, verdaderos agentes de cambio.
Debe ofrecer la comunidad universitaria un espacio común de intercambio de conocimiento y cooperación a través de la formación, la cultura, la investigación y la colaboración con la empresa, contribuyendo de esta forma al desarrollo sostenible de la sociedad.
Desde luego la vinculación debe estar analizada de acuerdo a los requerimientos de cada uno de los actores de acuerdo a su tamaño, necesidades, requerimientos y entonces determinar la manera de cómo colaborar en pro de logros que le favorezcan.
Por tanto, no nos debe sorprender, que estudios al respecto señalan, que la mayor o menor facilidad que tienen las empresas para cooperar con universidades depende de las siguientes características:
- Sector de actividad
- Capacitación técnica de sus recursos humanos y formación de sus directivos.
- Actitud ante la innovación (tipo de organización, política de formación, política de calidad, política de renovación tecnológica, estrategia de negocio a medio y largo plazo, ámbito de sus mercados, etc.)
Teniendo en cuenta los factores anteriores, las empresas pueden ser clasificadas en cuatro grandes grupos, en lo que a su capacidad o predisposición a colaborar con universidades se refiere: - PYME de sectores de alta tecnología
- Empresas grandes de sectores de alta tecnología
- Empresas grandes de sectores maduros
- PYME de sectores maduros o tradicionales
Definitivamente, es válido cuando se manifiesta, que en pro del logro de esta relación se debe considerar que los desafíos para alcanzar una buena relación está en lograr consolidar vínculos de confianza y de trabajo conjunto, y también, que hay un desafío mayor para las empresas que incorporen, de manera permanente y dentro de su eje, como variable estratégica, la investigación, el desarrollo y la innovación. La investigación es una manera de lograr mantener posiciones de liderazgo en el ámbito internacional y que la competencia se da a este nivel.
Ten además el comentario que otros han manifestado, que es una realidad incuestionable, que las empresas nacionales tiene poca capacidad para hacer investigación, por lo que una alianza estratégica con las universidades es una necesidad cada vez más evidente. Las grandes empresas internacionales con que se compite son generadoras de conocimiento, tecnología y patentes, lo que les otorga enormes ventajas.
Consideramos, se debe cambiar el rol de participación, vinculación de las universidades y el sector empresarial que favorezca al país, más en una época en donde este, está tendiendo más a la importación de productos, que su fabricación, lo que hace una transformación de los paradigmas, tanto de la universidad como del sector empresarial, , Tomar en cuenta el comentario que: "lo ideal es que las universidades y las empresas reconozcan el poder que pueden ganar si trabajan juntas, en vez de aisladas". Es necesario por último, tal como lo señala Luís Alfonso Bermúdez , que de una vez por todas, las universidades colaboren en la formación de Recursos Humanos altamente capacitados y en la producción del conocimiento, mientras que las empresas necesitan transformar tales conocimientos en productos y, consecuentemente, en innovación.

